No hay un país en el continente americano más rico en patrimonio artístico, cultural e histórico que México, mérito que lo ha colocado como la tercera nación en el mundo con el mayor número de ciudades consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las cualidades que las hacen singulares internacionalmente son su carácter de obras maestras, testimonios culturales únicos, ejemplos arquitectónicos sobresalientes y su autenticidad histórica. La UNESCO promueve que este legado universal sea protegido y preservado mediante un acuerdo internacional denominado Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural; en la que figuran las ciudades mexicanas de Campeche, Guanajuato, Morelia, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Tlacotalpan, Zacatecas y la Ciudad de México.
Ubicada en la costa del Golfo de México, en la parte occidental de la península de Yucatán, la ciudad de Campeche es la única amurallada del país. Las bellas iglesias de su centro histórico, los restos de la vieja muralla que la protegía de los ataques de piratas, con siete baluartes y dos puertas: la de Tierra y la de Mar, y las leyendas e historias que datan de la época de la Colonia, le imprimen a esta ciudad un sello único y peculiar.
Guanajuato es una antigua ciudad minera ubicada en una cañada, en la región central de la república, que cuenta con importantes edificios históricos como la Alhóndiga de Granaditas, el Teatro Juárez y el Monumento del Pípila; sus calles y callejones empedrados, alegres plazoletas y sus numerosos museos de arte e iglesias lo transportarán a la época de la Colonia en México.
Morelia, cuyo trazo y estilo arquitectónico hacen gala de la belleza y magnificencia del estilo colonial, es la capital del estado de Michoacán, al occidente del país. Su riqueza cultural e histórica se hace patente en sus casas, templos, calles, plazas y jardines. Con centros nocturnos, teatros, peñas, tiene todo lo necesario para hacer de su estancia un verdadero placer.
La armonía de su arquitectura prehispánica y virreinal, su folklore, exquisita gastronomía, extraordinario entorno natural y vasto legado cultural, hacen de Oaxaca una de las ciudades más hermosas del país. Alberga importantes museos en el nivel nacional y templos como Santo Domingo, cuyo altar recubierto de hoja de oro lo dejarán atónito. Destaca su carácter artesanal, donde textiles, alebrijes, piezas de barro negro y cerámica vidriada, son ya iconos artísticos.
Puebla de los Ángeles, capital religiosa de la Nueva España, se une a la lista de ciudades coloniales, destacándose su estilo barroco y el empleo de talavera en portales y cúpulas. Su catedral es una de las más antiguas del país. Una verdadera joya es la Biblioteca Palafoxiana, que data del s.XVII y cuenta con 40,000 volúmenes. Por su originalidad, empleo y combinación de especias, la cocina poblana también es considerada Patrimonio Gastronómico de la Humanidad.
Un acueducto de cantera con más de 1,280 m de longitud, construido en el s.XVIII, se ha convertido en símbolo de la ciudad de Querétaro, sitio donde se gestó parte fundamental de la Independencia de México y donde finalizaron los intentos imperiales de Maximiliano de Habsburgo. Sus plazas y templos barrocos y churriguerescos resultan sorprendentes. Destaca el Convento de la Cruz, único en el mundo con un árbol del que crecen espinas en forma de crucifijos.
La armonía, el colorido pastel de sus fachadas, sus techos de teja roja, calles adoquinadas y el diseño excepcional de su casco urbano, son emblemas de Tlacotalpan, poblado veracruzano cuna del folklore jarocho y el fandango. El río Papaloapan, que pasa a su lado, es anualmente escenario de una tradicional procesión sobre embarcaciones, en honor a la Virgen de la Candelaria.
Conocida como "la ciudad con rostro de cantera y corazón de plata", Zacatecas es una urbe minera de calles ondulantes y rincones románticos, ubicada al fondo de una barranca ladeada por varios cerros, entre ellos La Bufa. Suntuosos edificios civiles y religiosos, destacan en ella, especialmente su catedral, una de las más bellas muestras del barroco novohispano.
Zonas arqueológicas, barrios de origen prehispánico o virreinal, y arquitectura moderna, conforman la metrópoli más grande del mundo: la Ciudad de México, "La Ciudad de los Palacios", rico mosaico de cultura y tradición que incluye unos 130 museos y centros culturales, 64 teatros, más de 800 restaurantes, cinco estadios, siete sitios arqueológicos, bosques, canales y más de 700 edificios con valor histórico y cultural.