México cuenta con 37,266 sitios arqueológicos ubicados a lo largo de todo el país; 174 de estos lugares se encuentran abiertos al público y cuentan con la infraestructura necesaria para llegar a ellos y descubrir su historia y el desarrollo cultural de sus antiguos habitantes.
En el Altiplano Central, en la capital del país, podrá visitar las ruinas del Templo Mayor de los mexicas, el edificio más importante de la antigua Tenochtitlán, así como la gran pirámide de Cuicuilco, de forma circular, donde hubo un centro religioso que fue sepultado por la lava del volcán Xitle, hace más de 2,000 años. Cerca de la ciudad de México está Teotihuacán, el centro ceremonial más importante de Mesoamérica, donde su paisaje es dominado por las pirámides del Sol y de la Luna, unidas por la Calzada de los Muertos. En el estado de Hidalgo se encuentra Tula, asentamiento de la cultura tolteca resguardado por la imponente figura de los "atlantes", esculturas de más de 4 m de altura. En Morelos podrá visitar un antiguo centro ceremonial de la cultura mexica, ubicado en lo alto del Cerro del Tepozteco, en Tepoztlán, y la enigmática zona arqueológica de Xochicalco. En Tlaxcala podrá admirar las pinturas al fresco en Cacaxtla, mientras que en el estado de Puebla podrá explorar Cantona, una de las ciudades más urbanizadas del México prehispánico y el antiguo centro ceremonial de Cholula, donde se encuentran los restos de lo que pudo ser la pirámide más grande de Mesoamérica, con una altura de 65 m.
En el Mundo Maya, que se desarrolló al sureste de México, destacan las zonas arqueológicas de Chiapas: Palenque, donde fue descubierta la tumba del Rey Pakal; Bonampak, con un edificio decorado con extraordinarias pinturas al fresco; y Yaxchilán, ubicada en la cuenca del río Usumacinta. En Campeche podrá visitar Calakmul, con una superficie de 70 km2, el lugar que alberga la mayor cantidad de vestigios arqueológicos mayas. En Quintana Roo, muy cerca de Cancún, podrá conocer Tulum, la ciudad amurallada ubicada frente a las costas del mar Caribe. Mientras que en Yucatán podrá descubrir los increíbles templos, edificios y juegos de pelota que decoran a las antiguas ciudades de Chichén Itzá, Uxmal, Mayapán, entre otras.
En Oaxaca, al sur de la república, se erigió Monte Albán, la antigua capital de los zapotecos, que llegó a tener hasta 35,000 habitantes. Sus 190 tumbas descubiertas denotan las creencias de sus habitantes sobre la vida después de la muerte. En este estado se encuentra también Mitla, que significa "Lugar de la Muerte", escenario de entierros de los zapotecas y mixtecas.
En la Costa del Golfo, en el estado de Tabasco, se ubica La Venta, una de las ciudades más importantes de los olmecas, conocida por sus colosales esculturas en forma de cabezas. En Veracruz se encuentra El Tajín, sitio de la cultura totonaca reconocido internacionalmente por la Pirámide de los Nichos. En Zempoala, primer asentamiento indígena importante con el que el conquistador español Hernán Cortés tuvo contacto, pueden admirarse sus construcciones en forma de anillos de piedra vinculados con la astronomía, así como restos de pintura mural.
En el Norte, en el área conocida como el Desierto Central de Baja California, grupos prehistóricos desarrollaron un magnífico arte rupestre. Las figuras antropomorfas y zoomorfas de sitios como la Sierra de San Francisco, han sido localizadas en cientos de abrigos rocosos. Otro ejemplo de pintura está en las paredes verticales de Tecate, así como en el Cañón Huasteco, al sur de Monterrey. En Zacatecas se encuentra La Quemada, sitio que fue fortificado por una inmensa muralla y abandonado hacia el año 1,200 d.C. tras haber sido incendiado, mientras que en el corazón de la sierra de Chihuahua, se encuentra Paquimé, una de las zonas más importantes del norte del país.
En el Occidente de México, en el territorio que actualmente ocupa el estado de Michoacán, se desarrolló la cultura tarasca, que fundó las ciudades de Tingambato, Ihuatzio y Tzintzuntzan, donde aún se conservan los vestigios de curiosas construcciones de planta mixta –rectangular y circular-, conocidas como "Yácatas", antiguos ejemplos de la arquitectura religiosa de aquellos tiempos anteriores a la conquista española.