Nuestro país es fuente de una gran riqueza gastronómica, la cual se compone de una variedad de ingredientes de los cuales, muchos de éstos, han sido parte de las grandes aportaciones culinarias con las que México ha contribuido a la cocina de otros países.
Comencemos con el jitomate, fruto cuyo consumo en ensaladas y antojitos mexicanos, conforma también la base de salsas de fama internacional como la ketchup o catsup, de origen ingles; de sopas, como el gazpacho español, y de los populares platillos italianos como las pizzas, canelones y spaghetti.
El chocolate, alimento elaborado a partir de la semilla del cacao -y famoso en todo el mundo- tuvo su origen en México, en la época prehispánica, cuando los antiguos mexicanos lo llegaron a considerar como un elemento sagrado, pues había sido Quetzalcóatl, el dios que lo entregó a los hombres para que estos lo utilizaran en sus ofrendas y rituales. En nuestros días, este alimento ha trascendido fronteras fabricándose en diferentes países del orbe donde incluso, se vende en diferentes presentaciones.
El maíz, grano nativo de México que fue la base alimenticia de las culturas americanas, las cuales lo consideraban un regalo de los dioses y la sustancia con la cual fueron creados los primeros hombres, actualmente se emplea en la preparación de platos como la polenta, consumida en Italia, Bulgaria y Rumania, la cual se elabora con harina de maíz. Del maíz también se conoce la utilidad gastronómica del huitlacoche, hongo de la mazorca que es considerado en Europa y Estados Unidos como un ingrediente en platillos de alta cocina.
El frijol, otro grano de consumo habitual en la dieta mexicana, es también un ingrediente muy popular en España para preparar platos como los famosos moros con cristianos, un guiso de arroz con frijoles que actualmente se consume en varios países de habla hispana.
El chile, el ingrediente de los mil sabores, se disfruta en diversos tipos de salsas que agregan sabor a innumerables platillos. Este condimento es conocido también con el nombre de ají o pimienta de las Indias, y es uno de los ingredientes más importantes en la preparación de platillos típicos de Estados Unidos, India, Pakistán e Indonesia, además del este de Europa y Centroamérica.
El aguacate, fruto originario de las zonas altas del centro y este del país, ha multiplicado su cultivo por diferentes partes del globo, distinguiéndose por su suave textura y sabor. Podrá disfrutarlo en diferentes recetas de alta cocina como el Tartar de salmón y aguacate de las Islas Canarias, en España, o el helado de aguacate con nueces, elaborado en Israel.
La vainilla, cuya dulce esencia debe su origen a una orquídea nativa de la zona de Papantla, en el estado de Veracruz, se ha convertido en otro ingrediente esencial de postres, golosinas y pasteles alrededor del mundo. Una aportación más de México al mundo es el guajolote o pavo, ave cuya carne es muy apreciada para preparar platillos especiales en épocas de celebración, como la Navidad o el Día de Acción de Gracias. Su recorrido no estará completo sin conocer todas las propiedades que ofrece el nopal, cactácea nativa de las regiones desérticas de México, la cual se consume desde la época prehispánica no sólo por sus cualidades gastronómicas, sino también por su valor medicinal e industrial. El consumo del nopal es básico en la preparación de ensaladas y salsas dentro de la gastronomía peruana, donde se le conoce con el nombre de su fruto (tuna), mientras que en España, las tunas se consumen en un jarabe frío mezclado con azúcar y otras frutas.