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PAPANTLA, VERACRUZ




> Ubicación: Se encuentra ubicado en la zona norte del Estado, en la sierra Papanteca; limita al norte con Cazones de Herrera; al este con Tecolutla y Gutiérrez Zamora; al sureste con Martínez de la Torre; al sur con el Estado de Puebla; al oeste con Espinal, Coatzintla y Poza Rica; al noroeste con Tihuatlán. Su distancia al nornoroeste de la capital del Estado es de 270 Km. por carretera.

> Historia: Papantla fue fundada en el año de 1200 por indígenas de Tuzapan, probablemente herederos directos de los Olmecas, quienes en algún momento partieron para buscar nuevas tierras donde establecerse y así llegaron a la laguna de Tamiahua y a la región Paxil, localizada en el norte del Estado de Veracruz. Cerca de Misantla encontraron el maíz, que llevaron consigo al seguir su viaje.

Ya establecidos, conquistaron varios pueblos y crecieron sus dominios. En esta zona, específicamente en la Sierra Papanteca, empezaron a construir grandes pirámides con formas excepcionales (talud invertido y nichos calendaricos), floreciendo la arquitectura, escultura, y la cerámica en su máxima expresión, surgiendo así la imponente ciudad del Tajín que significa Ciudad del Trueno.

La población de Papantla creció bajo la influencia de la ciudad de El Tajín. Cabecera del Totonacapan (o región de los Tres Corazones). Posteriormente, en tiempos de la conquista, se convirtió en uno de los primeros asentamientos españoles y se denominó Papantla de Santa María de la Asunción. El 20 de diciembre de 1935, mediante decreto, la ciudad se denomina Papantla de Olarte, en honor del destacado insurgente papanteco Serafín Olarte.
Pero, antes que abordar su historia más reciente, se precisa entender la cosmovisión indígena, la filosofía de vida que distinguió a sus primeros pobladores, la mágica esencia que prevalece hasta nuestros días incorporándose y adaptándose al mundo actual globalizado, a través de generaciones que han heredado las tradiciones artesanales, las danzas populares, los cantos, la preparación de los alimentos y la necesidad de integrarse de manera armónica con este mundo que les ha dado la vida, que les regala los colores que adornan sus vestidos como un mensaje cromático de intensos secretos, que les ofrece el canto de las aves, los días, las noches, y ese continuo devenir del tiempo que los voladores representan en su descenso de los cielos.
Pero la alquimia que logra hechizar a los visitantes es generada por las dos ramas vivas que cohabitan en el Mexico actual: el pueblo indígena y el pueblo mestizo, ambas se funden cada día en una huella del encanto y encuentro, esa gente que llena los mercados y las plazas con sus productos vitales, que recorre las calles con afanosa cadencia de tiempos inmemorables, que reparte sonrisas y no escatima el brillo de sus ojos. La calidez y la amabilidad con que llevan su existencia nos invitan a la alegría y nos hacen recordar que en el mundo siempre habrá un mejor lugar.

> Sitios de interés:
Voladores de Papantla.
Según la leyenda Totonaca, los Dioses dijeron a los hombres: "Bailen, nosotros observaremos". Los hombres-pájaro o "voladores" son una tradición mexicana consistente en una danza espectacular para agradar a los Dioses.

A los ojos de un extranjero, el ver a un grupo de hombres que suben a un poste de 30 metros de alto, se atan una cuerda a la cintura y se lanzan de cabeza al vacío con los brazos abiertos, girando alrededor del poste resultará una fascinante muestra de destreza, de valentía o de sublime belleza, pero siempre de magia.

Para los orgullosos hombres que tienen la oportunidad de convertirse en danzantes todo es festivo y a la vez divino, cargado de poéticos simbolismos; uno de ellos entona compases con instrumentos musicales de madera hechos a mano.

La flauta representa el canto de las aves y el tambor representa la voz de Dios. Esta danza es también un símbolo de los cuatro puntos cardinales (la plataforma de cuatro lados y los cuatro voladores). El volador principal, el músico, baila en la parte superior del poste y gira hacia los cuatro puntos cardinales, comenzando por el Oriente pues es ahí donde se origina la vida, donde nace el sol.

Cada volador gira 13 veces, esta cifra multiplicada por los 4 voladores resulta en 52 círculos en total, puesto que según el calendario maya, cada 52 años forman un ciclo solar, y cada año está compuesto de 52 semanas, después de las cuales un nuevo sol nace y la vida sigue su curso.

Portadores de una tradición milenaria que por momentos parece convertirse más en espectáculo que en ceremonia, los Voladores de Papantla comparten aún la fe de surcar los aires en busca de la bonanza colectiva, alentados por una sola convicción: el llamado de la sangre.

* Zona Arqueológica de El Tajín. Perteneciente a la cultura totonaca es "La ciudad de los Muertos y de los truenos en tempestad", es uno de los centros religiosos más importantes de Mesoamérica. Surgió en un periodo entre el 800 al 1150 de nuestra era. En su superficie de 105,555 kilómetros cuadrados se levantan 165 edificios y 17 juegos de pelota.
* Parroquia de Nuestra Señora de Asunción construida en el año de 1700 con arquitectura de tipo franciscana.
* Mural escultórico a la cultura Totonaca realizado por el Maestro Teodoro Cano García, en el cual se representa la evolución de la cultura Totonaca enmarcada en el cuerpo de Quetzalcóatl y que se localiza en el centro de la ciudad frente al parque central.
* Monumento al volador, enclavado en la punta de un cerro en el centro de Papantla, es un mirador donde se puede apreciar la panorámica más bella de la ciudad.
* Once murales diseminados por toda la ciudad, realizados en edificios públicos y casas particulares.
* Auditorio "Fernando Gutiérrez Barrios", en este se localiza un mural en alto relieve representando al deporte en la región del Totonacapa.

Museos
- Museo de la Ciudad.
- Museos del Totonacapan.
- Museo de Máscaras.
- Casa de la Cultura con una exposición permanente de pintura y escultura.

Gastronomía:
Los principales platillos más representativos del municipio son: frijoles en alchuchut, mole con carne de cerdo, gallina o guajolote; frijoles en caldo con chícharos, pipían y cilantro; tamales de fríjol y coyotl; tamal envuelto en hoja de plátano con carne de cerdo; tashuayahun; bollitos de anís y pintos; camarón guisado con pipían; totopos de maíz con sal o azúcar; enchiladas de varios tipos; zacahuil; bocoles rellenos; dulces de calabaza; huevitos de almendra; atoles de diversos sabores fríos o calientes.

> Artesanías.
Se elaboran figuras con la vaina de la vainilla; abanicos, cestos, sombreros, bolsas y sandalias elaborados con hoja de palma; flautas y tamborcillos fabricados con carrizo y tarro y recubrimiento de piel de ardilla y madera de cedro; representaciones a escala de los diversos danzantes autóctonos de la región totonaca, hechos de barro o cerámica vidriada; ropa autóctona y de los danzantes, en todas las tallas.