La oferta culinaria de Huatulco sintetiza el escaparate de ingredientes básicos de la gastronomía oaxaqueña, perfeccionándola con el toque de frescura que aportan los frutos del mar, tanto pescados como mariscos, con los cuales se elaboran platillos de exótico sabor como los ricos caldos de camarón gigante o el pescado a la talla, así como una deliciosa y bien surtida mariscada caliente, la exótica piña gratinada rellena de mariscos o camarones al mezcal, el cual se obtiene de la molienda y destilación de la planta de agave o maguey. Esta es una de las bebidas tradicionales del país, con la cual podrá iniciar su recorrido por la suculenta gama de recetas regionales que surten a los numerosos restaurantes que encontrará en este destino.
La ciudad de Oaxaca es famosa por su rica tradición gastronómica, resultado de la fusión entre las culturas indígena y española. Entre los platillos más populares que podrá degustar destacan los "tamales", preparados con harina de maíz y rellenos con "mole" o carne de puerco, envueltos en hojas de plátano; el mole, el rey de la cocina oaxaqueña, es una rica mezcla de especias, granos y chiles (cuyo sabor y color -pues lo hay en más de 7 variedades- dependen del número de ingredientes y el tipo de chile utilizados durante su preparación), la cual, generalmente, se sirve cubriendo alguna pieza de pollo o carne de cerdo, acompañada de arroz o frijoles; el famoso "quesillo", queso fresco entero caldeado en caliente y enrollado en forma de madeja, el cual puede saborearse en pedacitos o bien fundido sobre varios platillos; y para gustos más excéntricos, los chapulines y gusanos de maguey, fritos o con salsa, los cuales se pueden saborear servidos en una tortilla caliente a manera de taco. Mientras que, para la sed, no hay nada como una exquisita agua de arroz o chía, o el tradicional tejate, una mezcla de cacao con maíz; y para la sobremesa, una copita de mezcal, la bebida típica de Oaxaca, la cual, se obtiene del maguey.
En Puerto Escondido encontrará una gran variedad de platillos elaborados con los exquisitos ingredientes de la cocina oaxaqueña, además de aquellos que conforman su identidad a partir de productos típicos de la costa, como pescados y mariscos. Se deleitará con suculentos platillos como el pescado a la talla o relleno, la sopa de mariscos o el caldo de caracoles, llamado de tichindas, así como la deliciosa cecina, que es filete de res enchilada, el mole negro, una elaborada salsa de chiles, chocolate, especias y otros condimentos, y el quesillo de sabor y textura inconfundibles; además de los tamales de iguana, bolas de masa rellenas con la carne de este reptil, considerada como de las mejores que existen en la zona del trópico.